En el campo de la arquitectura, del diseño, construcción y hasta en el habla cotidiana se manejan a menudo los términos impermeabilización y aislamiento. Los procedimientos son similares y brindan resultados parecidos, pero no son lo mismo.

Por ello, en este post explicaremos cuál es exactamente lo que diferencia entre uno y otro. Como también le diremos a usted por qué sería bueno que impermeabilizara y aislara su casa. Ya que genera efectos positivos en la estructura de la misma y hasta reduce el consumo de energía.

 

¿Qué es la impermeabilización?

 

La impermeabilización es el proceso en el cual se instalan o aplican materiales que impiden el paso de agua, es decir, impermeables. Dichas instalaciones se realizan en su mayoría en los tejados y fachadas, pues son ellos los que sufren con más fuerza y frecuencia el impacto de la lluvia.

La impermeabilización puede realizarse de varias maneras ya que en el mercado existen diferentes productos destinados a ello. Así, se observan impermeabilizaciones con láminas de POLITABER, de poliestireno extruido e incluso de Bituplast o petróleo.

Es importante que usted considere invertir en este procedimiento. Una vez realizado se libra usted de filtraciones y goteras durante, al menos, una década (las duraciones varían de material en material.

Y, si usted evita las filtraciones y goteras, estará preservando la estructura de su fachada, de su tejado, su hogar y muebles, puesto que muchos son sensibles a la humedad (especialmente si están hechos de madera).

Una impermeabilización entonces le ahorrará a usted esos gastos de rehabilitación, reconstrucción y reparación que sin duda resultan superiores al de la propia impermeabilización.

 

¿Qué es el aislamiento?

En este sentido, la definición de aislamiento se diversifica puesto que no existe un solo tipo de aislamiento: los hay acústicos eléctricos y térmicos.

El aislamiento acústico consiste en la instalación de materiales que logren insonorizar un espacio, usualmente una habitación.

Se emplea en estudios de grabación, aulas de música y hogares particulares que requieran tal efecto, siendo los materiales más comunes el corcho y paneles especiales para ello.

El aislamiento eléctrico se enfoca en la protección de determinada área de los efectos de la electricidad y, por último, el aislamiento térmico busca reducir la cantidad de energía térmica que pasa desde un espacio al otro.

Hoy en día son muy comunes las instalaciones de aislantes térmicos en hogares, oficinas, edificios y muchas otras  construcciones, puesto que ellos reducen el consumo eléctrico.

¿Cómo? Pues, al reducirse la cantidad de energía térmica que sale o entra a una casa. Es menos probable que usted requiera el uso de sistemas de climatización ya que el aislante le protegerá del calor excesivo, así como del frío extremo.

La impermeabilización y el aislamiento, se ubican mayormente en fachadas, techos y también ventanas. Además de que en el mercado igualmente están disponibles productos que cumplen ambas funciones, por lo que la instalación y el manejo se tornan más prácticos y económicos.