La exposición a las inclemencias meteorológicas es un gran problema para algunos hogares. Y es que el desgaste del material que protege tejados y terrazas puede desgastarse y provocar serios problemas de humedades, pero eso impermeabilizar una terraza es vital.

El tejado aún tiene arreglo, ¿Pero se puede impermeabilizar una terraza?

Sí, se puede y es bastante fácil y sabes cómo. Aplicar algunos aislantes y materiales impermeables no la va a hacer intransitable, por lo que podrás seguir utilizándose para tomar el sol y tener tu pequeño espacio de reflexión.

Nos gustaría explicarte todo lo que tienes que saber sobre la impermeabilización de terrazas, lo que ganas haciéndolo y cómo hacerlo.

 

¿Por qué impermeabilizar una terraza?

Cualquier azotea, terraza o cubierta que sea horizontal es propensa a acumular agua si no tiene la inclinación correcta. Aun así, las gotas pueden ir penetrando durante mucho tiempo para generar las tan temidas humedades, además de las filtraciones.

Por eso, si decides impermeabilizar tu terraza podrás beneficiarte de:

Eliminar las potenciales goteras y filtraciones, por lo que no tendrás que preocuparte aquellos días que sean lluviosos y no estés en casa. Deja el cubo de fregar con la fregona.

Podrás aprovechar para aplicar una capa térmica que te permite un ahorro energético tanto en los inviernos más fríos como en los veranos más calurosos.

Evitar la humedad en armarios empotrados que tengan contacto con el techo, pudiendo eliminar los desagradables olores que se quedan en la ropa.

Previenes de la aparición de moho, protegiendo muebles, libros y la aparición de alergias para mejorar tu propio bienestar.

Revalorizas tu casa, ya que una apariencia mucho más sana ayudará a poder venderla o alquilarla a un precio superior.

Es cierto que no siempre es necesario impermeabilizar una terraza, pero ten en cuenta todos los beneficios que podrás conseguir, además de conseguir que no debas preocuparte que en un futuro aparezcan todos los malestares por un mal aislamiento.

 

¿Qué materiales para impermeabilizar una terraza se necesitan?

Existen varios materiales que te pueden ofrecer maravillosos resultados para este propósito. Nosotros te recomendamos los siguientes, por haber demostrado que maximizan todos los beneficios que ahora conoces.

Impermeabilización bituminosa

Se trata de láminas asfálticas que nuestro equipo de desarrollo ha creado. Están compuestas por membranas de SBS y APP, además de estar reforzadas por otros materiales como fibras de poliéster, vidrio y poliéster reforzado.

Su acabado puede ser en aluminio, pizarra mineral o granulo cerámico, y algunas de las láminas son autoadhesivas para una instalación mucho más sencilla. Se adapta a todo tipo de usos, como terrazas, paredes y otro tipo de superficies.

 

Impermeabilización sintética

Se compone de láminas sintéticas de PVC y TPO. Aportan una gran protección contra el clima y los rayos UV, que afectan a la integridad de otros tipos de materiales para debilitarlos y desgastarlos. Así que aporta una impermeabilización duradera.

Estas láminas son productos no inflamables. Su instalación requiere que se utilice soldadura de aire caliente, pero una vez hecho merece mucho la pena la inversión debido al ahorro y a la prevención de daños que se consigue.

Impermeabilización líquida

Hay espacios o rincones donde las láminas anteriores no encajan demasiado bien. Es por eso que la impermeabilización líquida, como si fuera pintura, permite adaptarse a cualquier forma geométrica para dar homogeneidad a tu terraza.

Se puede elegir un líquido impermeable de distintas bases dependiendo del objetivo. Pueden ser acrílicos, poliuretanos o bitumen.

La gran ventaja es que no necesitan ser cubiertos, por lo que tras la aplicación y el posterior secado se puede transitar sin ningún tipo de inconveniente.

 

¿Qué es mejor para impermeabilizar una terraza?

Dependiendo de qué función vaya a tener la terraza y lo que estés dispuesto a invertir, es mejor elegir un material u otro. Por eso no se puede decir al 100% que un tipo de impermeabilización es mejor que otro.

Por ello debes tener en cuenta la superficie que deseas cubrir, así como los recovecos y espacios que pueden complicar la instalación de algunas láminas impermeables y permitir que la lluvia penetre de todas maneras.

La impermeabilización líquida es la más versátil en este sentido, pero si buscas un buen acabado y que no tengas que preocuparte a 10 años vista, las otras dos opciones de láminas impermeables pueden ser tu mejor elección.

 

Los pasos para impermeabilizar una terraza

Y si no tienes claro cómo puedes impermeabilizar tu mismo la terraza, no te asustes. La verdad es que con los materiales adecuados, como los que te hemos recomendado, es muy fácil.

Echa un vistazo a la superficie de la terraza. Aquellos huecos o daños que detectes deberán ser reparados, ya sea con masilla adecuada o con un poco de mortero.

Limpia la superficie con un buen barrido y fregado. Esto permitirá que el material que vayas a aplicar se agarre mucho mejor.

Planifica la instalación: mide cuantos metros necesitas para cubrir toda la terraza antes de adquirir nada, porque igual puedes quedarte corto a mitad de la instalación.

Prepara y aplica el cemento cola, o aquel material que utilices para enganchar las láminas. En caso de ser autoadhesivas o impermeabilización líquida, no es necesario.

Coloca las láminas presionándolas bien contra el cemento cola, ayudando a que las bolsas de aire se disipen.

Crea un buen cierre con los muros verticales, rematando las láminas de forma que por ahí no pueda colarse ni una sola gota de lluvia. Haz lo mismo con esquinas y rincones.

 

Tras este proceso, podrás colocar las baldosas para tu nuevo suelo, quedando las láminas protegidas de las pisadas y el desgaste que puede ocasionar el tránsito por encima de ellas.

Como no, en el caso de ser impermeabilización líquida no es necesario, aunque puede acabar desgastándose antes de lo que te imaginas.

Es importante que elijas el mejor material de impermeabilización de terrazas según tus necesidades y posibilidades.

Puedes invertir en una solución líquida en terrazas que apenas utilices, mientras que aquellas más usadas colocar láminas y un suelo que valga la pena fotografiar.